Humedal Río Cruces, Valdivia, Chile

 Registro del Paisaje Sonoro del Humedal Río Cruces, Valdivia, Chile, 2014

 

El presente trabajo, es parte de los resultados de la expedición etnográfica “Registro del Paisaje Sonoro del Humedal Río Cruces, Santuario de la Naturaleza Carlos Anwanter, XIV Región de los Ríos”, realizada en febrero de 2014 y que contó con el apoyo del Doctor Milton Jiménez, del Instituto de Ciencias Ambientales y Evolutivas de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile, quien facilitó a nuestro equipo las instalaciones de la Estación Experimental Bosque San Martín para la realización de este proyecto.

Como es ya sabido, una de las principales motivaciones del Laboratorio de Arte Sonoro es ir al encuentro y relacionarse con espacios medioambientales que hayan estado, estén o pudiesen estar en riesgo de transformaciones irreversibles debido al cambio climático o la intervención humana.

En el año 2004, se comenzaría a hacer evidente que el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter era víctima de uno de los mayores desastres ecológicos de la historia reciente del país. La señal más importante del desastre fue dada justamente por la muerte y migración masiva de las aves más emblemáticas del Santuario: los cisnes de cuello negro, producto de la contaminación de las aguas con deshechos industriales.

Del promedio aproximado de 5.000 individuos que existieron en el Santuario en el año 2003, según datos de la UACH, a marzo de 2005, sólo quedaban 160 y las muertes registradas alcanzan a 350. Esta cifra excluye a los individuos que pueden haber muerto en las zonas de poca accesibilidad del santuario (80% del humedal), por lo que el total de muertes aumentaría al menos a 1000. El fenómeno detonó la emergencia en la ciudad de Valdivia de un movimiento ciudadano que exigió explicaciones y medidas preventivas de un daño aún mayor.

La Estación Experimental Bosque San Martín es una reserva de 300 hectáreas donde coexisten el bosque nativo con el humedal, generando un espacio medio ambiental rico en flora y fauna, variedad de ecosistemas acuáticos continentales, además de zonas de hualve ( áreas bajas de inundación y pantanosas con cubierta boscosa). Esta conexión entre el humedal y el bosque circundante multiplicó nuestras expectativas y fue determinante en la toma de decisiones de cómo enfrentar el trabajo de campo y en particular, de la recogida de muestras sonoras.

Coincidimos en la idea de hacer grabaciones contextuales del paisaje sonoro, que dieran cuenta de una gama temporal lo mas amplia posible. Para ello decidimos cartografiar la zona y dividirla según características propias de cada sector. Realizamos expediciones de reconocimiento del terreno, momentos en donde realizábamos ejercicios de escucha, grabaciones focales y decidíamos el lugar exacto donde emplazar las grabadoras. Las grabaciones de estos paisajes sonoros fueron fragmentadas en registros realizados al amanecer, medio día, atardecer y noche. El registro sonoro, estuvo apoyado por notas fotográficas de cada locación.

Cada mañana se retiraban las grabadoras de los emplazamientos elegidos, se vaciaba su contenido a computadores, se revisaban las grabaciones y se volvían a emplazar en nuevos sitios. Mientras esto ocurría, se exploraba en la siguiente locación obteniendo nuevas grabaciones focales y notas fotográficas. Al ir revisando diariamente las grabaciones obtenidas, pudimos dimensionar la sorprendente sonoridad del lugar, su espacialidad y profundidad de campo, en un tiempo continuo que se pliega en pequeños y fugaces eventos, generando texturas aleatorias e irrepetibles, en momentos rugosas en otros lisas, que se engruesan y adelgazan según el devenir del tiempo del bosque.

Creemos que las grabaciones obtenidas dan cuenta de esta totalidad sonora, que no tiene un revés ni un derecho, un arriba o un abajo, un adentro o un afuera y que nos regala una experiencia sonora que se abre en nosotros tanto como en torno a nosotros, permitiéndonos estar al mismo tiempo afuera y adentro.

Esta reflexión se conecta anempáticamente con la realidad de los capos aledaños a esta reserva, donde se observan vastos territorios donde el bosque nativo fue reemplazado por grandes plantaciones de eucaliptos para uso industrial.

 

 


Realizado en Febrero de 2014 por Laboratorio de Arte Sonoro:

Investigación: Graciela Muñoz y Cristián López / Registro sonoro: Graciela Muñoz, Cristián López, Sebastián Tapia y Daniela García / Fotografías: Graciela Muñoz y Daniela García

 

Nuestros agradecimientos a Mylthon Jiménez Castillo, Ecólogo Funcional Vegetal del Instituto de Ciencias Ambientales y Evolutivas de la Universidad Austral de Chile.

 

Grises_Fondo para el Fomento de la M£sica Nacional

 

Este Proyecto contó con el financiamiento de:

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